¿Cómo te gustaría que fuera
el día a día con tu perro?
La primera sesión
Observamos la situación tal y como está:
cómo se está manejando y qué
situaciones generan más tensión.
A partir de ahí estructuramos el caso.
Ajustamos entorno y manejo cuando es necesario.
Definimos por dónde empezar y
qué pasos tienen sentido en este momento.
Ese mismo día queda claro el recorrido.
Salís sabiendo qué hacer
y qué conviene ajustar primero
Cómo trabajo
Mi forma de trabajar parte de una idea sencilla: ordenar antes de exigir.
Primero entendemos qué os está pasando, cómo está respondiendo y qué está influyendo en esa respuesta. Después revisamos el entorno, el manejo y la forma de comunicaros.
A partir de ahí ajustamos el trabajo a lo que puede asumir en cada momento.
Buscamos cambios que se mantengan en el tiempo
“Nos ha ayudado mucho a entender mejor lo que le pasaba y a construir una buena base de convivencia.”
“Ahora puedo irme tranquila sabiendo que ya no se queda llorando y está mucho más calmado en casa.”
“Volver a disfrutar de los paseos sin tensión.”
Reseñas reales de clientes.
Lo que pasa cuando se ordena
Cuando el miedo empieza a condicionar los paseos o la convivencia, no trabajamos solo la conducta. Primero entendemos qué está pasando y ajustamos entorno, manejo y nivel de dificultad.
El objetivo es que pueda afrontar mejor lo que hoy le desborda: otros perros, ruidos, situaciones nuevas o salir a la calle sin tensión constante.
El proceso es gradual, con criterio y dirección.
Miedo y reactividad
Quedarse solo puede convertirse en una situación difícil. La separación puede generar una respuesta intensa que requiere un trabajo progresivo y ajustado al caso.
Ansiedad por separación
La convivencia necesita un marco claro y una comunicación que el perro pueda entender.
Trabajamos el manejo y las conductas que más ayudan en el día a día: llamada, espera, autocontrol y manejo de correa.
Empezamos en casa y trasladamos ese orden al paseo y al entorno social.
Primero enseñamos. Después empezamos a exigir.
Convivencia y comunicación
Los primeros meses marcan mucho más de lo que parece. En esta etapa suelen aparecer dudas muy concretas: pis en casa, mordidas, tirones de correa, objetos que coge o una llamada que todavía no está construida.
Empezamos en estas situaciones desde el principio y construimos una comunicación clara: qué significa cada palabra, qué esperamos y cómo se enseña antes de exigir.
También incorporamos prevención, exposición progresiva, propiocepción y experiencias que ayuden al cachorro a ganar recursos.
El objetivo no es solo que aprenda normas, sino que crezca con estabilidad.
Cachorros.
Convivo con perros, entreno a diario y sigo aprendiendo. Analizo antes de decidir cómo intervenir. Si algo no encaja, lo reviso y ajusto el trabajo.
Me importa que entiendas qué estamos haciendo, por qué lo hacemos y puedas aplicarlo en tu día a día.
Sobre mí
Dónde trabajo
Trabajo principalmente en Aravaca y cercanías.
Para otros desplazamientos, consultar disponibilidad.